Intruc(c)iones

Cada vez que leen un escrito mío y no le ponen “me gusta”, muere un hada.

Bienvenidos a mi blog.

Los escritos son ficción. Les ruego que hagan el esfuerzo de imaginarse a los personajes que invento diciendo las cosas que dicen (y no a mí).
Los que son anécdotas o mi opinión están firmados con mi nombre.

Si querés ver los que más visitas tienen podés entrar acá: http://AlessioAguirrePimentel.wordpress.com/category/preferidos/

Te invito también a visitar mi blog acerca de judaísmo, quizá te interese :) http://TuamigoJudio.wordpress.com/ 

Saludos,
Alessio.AguirrePimentel@gmail.com

PD: Si alguno está interesado en mi  sugestivo y misterioso accionar profesional, tengan a bien visitar http://alessioaguirre.com

Un susto de respeto

No busques ser respetado, buscá ser temido. El respeto no se busca, viene solo; te lo ganás como consecuencia de tu paso natural por el entorno, por tu accionar sin artificios, y solo te podés ganar el respeto de la gente copada, de los giles solo te podés ganar su temor.
La gente copada ya te respeta, te respeta sin títulos, sin honores, sin cargos ni nombramientos, te respeta porque sos copado, buena gente y aplicado en lo que hacés. Aún por todos estos motivos, los giles no te van a respetar, así que tenés que lograr que te teman; lamentablemente.

Vocación de Ganar Dinero

La vocación es solo una excusa para explotar a la gente. Nadie habla de la vocación que debería tener los gerentes de empresas, o los presidentes de multinacionales; en cambio la palabra se usa solo para pedirle a los maestros, policías y enfermeros que trabajen por dos pesos.

Nunca nadie dice “es que le falta vocación” cuando la secretaria de un abogado de trata como si fueses un leproso, ni jamás se le atribuyó a la falta de vocación cuando los delegados del subte cortan la línea para que el que mira por la ventana a ver si ya subieron todos y toca un silbato gane 20.000 en vez de los míseros 18.500 que gana ahora. No; ahí no se habla de vocación.
Cuando un barrendero o camillero reclama que quiere ganar -sin un solo día de estudio- 8.000 pesos mensuales, nadie pone cara de indignado y dice “¡EL PROBLEMA ES QUE EN ESTE PAÍS NO HAY MÁS VOCACIÓN!”. Es decir, para hacer patria los camioneros -sin un solo día de estudio- deben ganar 20mil pesos mensuales y las licenciadas en enfermería, con 5 años de estudio, deben ganar 8mil pesos al mes; porque tienen que tener vocación, y si tenés vocación te tenés que cagar de hambre.
¿Adiviná quién implantó esta idea en tu diminuto cerebro? ¿No sabés? preguntá, te la dejo picando.

Tanus, Silvia c/ Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

Tanus Silvia se enteró que estaba embarazada de un feto que no tenía cerebro, y solicitó a la corte autorización para interrumpir el embarazo.
Dado que la condición del feto era una incompartible con la vida, no queda más opción que hacer como Tanus solicitaba.
Lamentablemente la ley argentina está redactada por imbéciles e hipócritas, y nuestra sociedad está plagada de imbéciles e hipócritas (que redactan leyes).
Un imbécil e hipócrita de la ultra-derecha religiosa apeló la solicitud de Tanus alegando que él deseaba adoptar este feto. Él se veía, y otros idiotas lo veían, como un salvador. Él suponía que habría para él, en la sociedad y en su circulo, honores y felicitaciones.
Cabe destacar que el feto que él proponía adoptar, una vez nacido, no viviría más de una o dos semanas.
Por eso propuso adoptarlo.
Porque quedaba bien sin ningún esfuerzo de se parte.
Es importante que todos ustedes sepan que este señor nunca antes, ni después, se postuló para adoptar niños.
Este hombre forma parte de la derecha religiosa que solo se preocupa por los fetos, no por los niños.
Este hombre, cuando ve un niño limpiando vidrios en la 9 de Julio se pregunta a sí mismo por qué el intendente no los mete a todos en un tacho, les pone nafta y les prende fuego.
Solo se preocupa por los fetos, porque es gratis; pues su tiempo y su dinero nunca van a aparar a los niños pobres, a los villeros, a los muertos de hambre, a los excluidos.
Todas las noches le reza a Di-s y a ídolos para que se acabe milagrosamente el hambre, pero él por el hambre no mueve un dedo.

¿Vos, qué hacés? ¿También rezás?

Caso Tanus: http://www.notivida.com.ar/fallos/CSJN,%20Caso%20Sivia%20Tanus.html

Ipso facto

Toda época pasada fue peor y en toda época la gente alega que toda época pasada fue mejor.

Quizá se deba a que el presente es, Ipso facto, el período de transición entre futuro y pasado -y viceversa- y, por lo tanto, nunca vemos el producto terminado.

Vivimos en la etapa borrador de la historia.

Que lo parió.

¿Para quién son tus fotos?

La necesidad de sentirse ‘hermosa’ no es sino la necesidad de sentirse deseada, que a su vez es una manifestación mal canalizada de la necesidad de sentirse amada. Cuando sientas una necesidad difusa, inespecífica y generalizada de sentirte deseada no te vayas al espejo con el celular, sentate a pensar porqué o por quién no te sentís amada” – Autor anónimo (es decir, yo)

Sofisticatum

Cuidado con esa propuesta de que el asado es más genuino que el sushi, y que algo es más sincero si el que te lo dice lo hace comiéndose las “S” y agregando una grosería cada tres palabras. Es una propuesta falsa, la propuesta de que la hipocresía va de la mano con la sofisticación es un intento de los mediocres de reivindicar el no-saber como eje de la verdad.

Voldemort es el problema del mundo

El gran problema es que todos los cuentos nos enseñan que el lobo se come a la abuelita, y que Valdemort quiere matar a Harry, es decir, nos muestran la maldad del malo como el hambre de la hiena; algo natural, que no puede ser apartado de ese ser, algo innato que forma parte y atraviesa todo su ser.

La verdad es, sin duda, mucho más compleja.

Nadie se levanta a la mañana frotándose las manos y espetando una risa del timo “¡muáhahahHAHAHAHAHAHÁ!” mientas piensa a quién va a matar ese día.

Si, hay asesinos, conocí a algunos de ellos y leí sobre otros tantos. La mayoría mata porque se encontraron en una situación en la cual estimaron -erróneamente en la mayoría de los casos- que esa era la única salida, no porque les traía gran placer matar. Nadie se hace una inchada de Death Eaters que le festeje los chistes malos y esas cosas; bueno, salvo la presidente de Argentina, pero eso es otro escrito.

A lo que voy es que sin duda que hay gente que tiene la compulsión de matar, y hasta puede manifestar sentir placer al hacerlo, pero esas son perversiones de personas que generalmente no tienen el juicio conservado.

Hasta el típico caso del asesino “malo” que mata a la gente y el policía “bueno” que mata a la gente que mata a la gente no se sostiene filosóficamente; todos hemos visto los documentales donde los policías disfrutan con visible placer al mancillar a los sospechosos que se resisten al arresto (como si alguien quisiese ir preso), ¿quién es el malo? ¿quién nos ha dicho que está bien disfrutar de otorgar chichones a otro cuando el otro es “malo”?

Todo esto les cuento para ofrecerles un 0 KM en 80 cuotas, no, mentira. Todo esto para llegar a este punto: la gente que comente delitos, o actos inmorales, tienen en su mente justificativo para hacerlo. O la otra persona se lo merece, o ellos se merecen el beneficio del delito, o su jefe era malo, o no le pagaba bien, o lo trataba mal, o el socio era un inútil y él le estaba regalando el dinero, o estaba muy apurado y a nadie le hace mal que él se cruce un semáforo en rojo, en fin, millones y millones de excusas; pero al fin, el mal, la maldad, el daño, no es el que nos muestra el arte fílmico (me olvidé cómo se dice) y las novelas (me refiero a los libros, brutos), la maldad es el resultado de una persona cagándose en la otra y justificándolo por un sinfín de artimañas.

Es cuando una persona tira un papel a la calle con todas las excusa del caso, o no deja pasar a alguien, no le sostiene la puerta, le tira el auto, lo insulta, lo viola, lo mata, le roba. El proceso es simple y lo reconocerán en uds. mismos sin mucha vuelta: yo quiero esto, yo me merezco esto, esto está acá, ésto es posible físicamente -aunque esté mal moralmente- así que yo hago, tomo, digo, rompo, robo, mato, violo, ignoro esto, me beneficio yo y el que se perjudique o que se joda, o se lo merecía. ¿Tengo ganas de violar? Violo, ¿quién la manda?¿Tengo ganas de robar? Robo, si total él se compra otro celular. ¿Quiero estacionar acá en triple fila? Y bueno, es solo hoy que estoy comprando las cortinas, que esperen, yo espero cuando la gente se compra cortinas y deja el auto mal estacionado.

La maldad, no existe tal como nos la muestran Avatar, y en El Rey León, no hay un tipo con voz ronca y suave en las tinieblas planeando la caída de uno que reluce más que él; la maldad sos vos, que le enseñás a tus hijos a tirarle la puerta en la cara a la gente, a insultarse en la calle porque uno metió la trompa del auto, a gritarle a su madre, a su padre, a burlarse de la gente.

La maldad es hacer lo que verdaderamente querés y lavarte las manos de las consecuencias.

La maldad, amigo, sos vos.

Una vez fui a un curso de criminología; el Dr. que daba la cátedra contaba de el gran problema que había habido en no sé qué estado de USA porque habían creado una base de datos de ausadores de niños, y por supuesto la cantidad de abusos había subido estrepitosamente. Todos dijeron “y claro” y el único que no había captado la correlación en la causa fui yo, así que pregunté, y una señora que estaba al lado no se aguantó y me respondió antes que el expositor “Porque el violador no es un hombre extraño, flaco, alto, sudoroso que está en una combi blanca escondido atrás de los arbustos en un parque. Los padres buscan a los violadores en bases de datos y cuando no los encuentran cerca de sus casa bajan la guardia, y los violadores son el otro padre, el tío, el abuelo, el novio de la amiga, la amiga, la niñera, el maestro, el cura, tu mejor amigo, tu novio”. Me quedé helado.

La maldad, amigo, sos vos.